Pensando en esa noche de diciembre, esta excursión nos pareció una forma muy inteligente de aprovechar un día festivo con los niños. La recogida y la devolución en el hotel fueron puntuales, lo que ya ahorra dinero y estrés. El paseo en jeep por las montañas Tauro fue divertido, pero nunca se sintió inseguro, incluso en las carreteras invernales mojadas, y el guía explicó mucho sobre la zona sin insistir en ventas adicionales. La cena en el barco fue sencilla, pero cálida y reconfortante; las bebidas costaban extra, tal como se indicaba claramente, así que el precio final se mantuvo bajo control. El único inconveniente fue un poco de espera antes de embarcar en el barco en el aire frío de la noche, pero en general el equilibrio entre lo que pagamos y lo que estaba incluido fue realmente satisfactorio para una salida en familia.